Manolo Tena: En cierto modo, el público que va a verte son como amigos que no sabías que tenías" | Musicom

Manolo Tena: En cierto modo, el público que va a verte son como amigos que no sabías que tenías”

marzo 11, 2016 1 Comentario »
Manolo Tena

Manolo Tena

El músico extremeño José Manuel Tena (1951) vino a este mundo cantando. Una perforación de tímpano le tuvo llorando durante cuarenta días. Formó parte de Cucharada, la primera banda española de circo-rock. Le siguió Alarma!!!, un grupo «demasiado modernos para los heavies y demasiado heavies para los modernos», según sus palabras, pero con la que compuso ‘Frío’, uno de los temas capitales y más sobrecogedores del rock patrio. Siguió por libre durante dos décadas con nueve discos y éxitos de la talla de ‘Sangre española’, además de componer con maestría para otros artistas. Tras siete años de paréntesis, regresó en 2015 con el álbum ‘Casualidades’, un disco ecléctico que presentará este sábado 12 en el Auditorio de Pola de Siero (20 horas. 16 euros).

–¿Qué circunstancias se han dado, o casualidades, para volver a grabar después de siete años?
–Desde que la industria entró en crisis, decidí esperar o retirarme. Estaba haciendo maquetas con temas para alguna editorial o algún cantante actual. Y por casualidad pasó alguien de una compañía y me dijo que grabase un disco, que él lo iba a publicar. Al final hemos hecho trece, hay una canción con dos versiones y otra versión del poema ‘La paloma’, de Rafael Alberti, que es muy ‘sui generis’ y estoy contento de cómo ha quedado, ha pasado el tiempo suficiente para darle el toque del año 2015 un poco más hiphopero.

–Uno de sus argumentos para dejarlo era que no se vendían discos, pero esa situación sigue igual o peor.
–Ahora la información va mucho más rápido y la venta de discos ha cambiado. La industria no se dio cuenta y el negocio quebró. Ahora se ha rehecho de las cenizas. Los discos ya no se venden en los grandes almacenes, pero cada vez que sale en el programa ‘A mi manera’, de La Sexta, se pone el número uno en Itunes. Pocas o muchas, pero se siguen vendiendo canciones.

–Un disco tan aseado como este, adornado con tantas cuerdas y metales, parece estar compuesto por un artista que vive momentos de serenidad. ¿Cómo se encuentra?
–Pues he intentado hacer desde un bolero con guitarra y voz hasta un poema hiphopeado hasta una canción soul en plan ‘Tocar madera’, que puede ser ‘Rosario’. Lo que hay ahora son muchas ventajas técnicas. Ya no hay que ir a Nueva York como cuando ‘Sangre española’, ni a Los Angeles o Miami para grabar con los mejores músicos de este planeta. Con que mandes un email, ellos te devuelven las cosas grabadas. Eso te da mucha más libertad, porque, sin moverte del sitio, puedes recibir en mucho menos tiempo los arreglos de lo que quieras en tu propia casa. Y eso es lo que he utilizado, creo que internet es una herramienta que es como la rueda de los coches, un gran invento. Si la utilizas para los tanques de Hitler, es una putada, pero si la utilizas para las ambulancias de la Cruz Roja, pues buenísima idea, salva vidas.

–¿Qué repertorio lleva en esta gira?
–Voy a hacer tres temas del disco nuevo –‘Opiniones de un payaso’, ‘Septiembre’ y ‘Pricesa azul’–, el bolero de la película de Luis Berlanga, la versión del ‘Muelle de la bahía (‘Sittin on the Dock of the Bay’, de Otis Redding), los nueve singles obligados de ‘Sangre española’ y luego alguna versión de mis amigos que se fueron y poco más. A lo mejor hago una versión de Joe Cocker. Y luego la gente querrá que toque canciones de Alarma!!!, también llevo como media hora en popurrí. La gente que va a verme es un abanico amplio desde los 70 hasta los 2000.

–O sea, que sigue interpretando la canción ‘Frío’
–Sí, la hago al final y un poco como fin de fiesta, junto con ‘Tocar madera’. A mí me sorprende un poco, porque hay gente que no había nacido cuando salió la canción y vendimos solo mil discos, pero parece ser que estaba destinada a quedarse en la historia de la música. Y luego hay mucha gente que va solo a escucharme cantar ‘Frío’ y temas de Alarma!!!.

–¿Le provoca alguna sensación especial interpretarla en 2016?
–Me parece que soy un privilegiado, porque hay mucha gente que compone una canción, vende muchos discos ese verano, hace muchas galas y después desaparece del mapa. Y si yo he conseguido mantenerme desde el 75, en que fundamos Cucharada, hasta el 2016 y todavía la gente sigue queriendo ir a verme a un concierto, creo que soy un afortunado y no me puedo quejar. Le doy las gracias a la gente por la paciencia.

–¿Qué banda le acompaña?
–Van desde el bajista y el saxofonista que hicieron conmigo la gira de ‘Sangre española’ hasta un batería, que es mi favorito actualmente. Es un chaval muy joven como el guitarrista, que toca también el piano. La gente joven viene dando fuerte y algunos de ellos, por un extraño giro del destino, han coincidido conmigo y se han ofrecido a tocar como admiradores. Y yo al verles tocar he comprendido que ‘o renovarse, o morir’. Los músicos con los que trabajaba están ocupados, porque ahora mismo el negocio está muy quebrado y si al cantante le va mal, que cobra muchísimo más dinero que ellos, pues el músico, como no hay trabajo, tiene que tocar en las bodas, en el circo o acompañar a orquestas por los pueblos, lo que pueda. El músico no tiene seguridad social, ni paro, nada más que lo que tenga en el momento.

–¿Cómo está siendo el reencuentro con los escenarios?
–Nunca he sido mucho de bailar, de hecho, no sé. En Cucharada lo que hacía era exagerarlo y quedaba tan mal, tan mal que parecía a bailaba a propósito. Mi nueva etapa me permite, simplemente, llegar y cantar lo mejor que pueda y la gente no espera de mí un gran espectáculo, ni de gran orador. A ellos le resulta gratificante y a mí también. En cierto modo, el público que va a verte son como amigos que no sabías que tenías.

–¿Cómo se mantiene la ilusión en cada concierto después de tantos años en la brecha?
–Creo que en el momento que deje de estar enamorado de la música y de la poesía, acabaré en casa pintando, que también me gusta mucho, o escribiendo novelas. Por ahora, no le veo a esto un final. Tampoco sé si voy a morir de viejo encima de un escenario durante una actuación, pero no es menos cierto que, mientras el cuerpo aguante, seguiré en la carretera, en la televisión o grabando discos.

–Un compositor como usted seguro que habrá sido un gran lector.
–Bueno, he hecho lo que he podido. Los viajes son muy largos y hay mucho tiempo de espera. Yo de niño no pedía muchos juguetes, pedía más bien lápices, cuadernos, libros y tebeos, lo dice siempre mi madre. De ahí pasamos a libros un poco más gordos y más intelectuales. Tampoco soy un filósofo, lo único que estudié fue Filología Inglesa, pero procuro estar un poco informado de lo que se edita y me gusta mucho leer.

–¿Hay algún autor o poeta del se considere deudor?
–Me considero deudor, yo qué sé, de César Vallejo, Lorca, Rimbaud, Cernuda, hay un montón y los que se me olvidan. El otro día estaba releyendo a Nicolás Guillén, que estoy intentando hacer una cosa que se llama ‘Poetas rapeados’, que sería coger una antología de poemas de autores famosos y recitarlos por encima de ritmos de hip hop con loops de máquinas. Me gusta más la poesía inglesa o los deudores de ella como Cernuda.

–O sea que las máquinas no le provocan urticaria como a muchos de sus coetáneos.
–No, las máquinas están para utilizarlas, pero hay gente que se queda a vivir dentro y se empacha. Eso es como tirarte a la piscina a disfrutar y nadar, y otro se tira, abre la boca y se ahoga. La piscina no tiene la culpa si tú no has sabido usarla.

–El productor Pancho Varona destaca su lucidez compositiva. ¿Sigue algún método?
–Lo primero es el caos; lo segundo, el ordenamiento del caos. Lo primero es el vale todo y luego el a ver qué es lo que vale de todo. A veces, renunciar a una frase muy bonita, porque es tan bonita que todo lo demás parece una mierda. Es un trabajo de ir puliendo, pero en líneas generales lo que hago es no renunciar a nada. Hay veces que tengo terminada una letra, la rompo, la recojo después del cenicero, la voy poniendo otra vez y sale otra cosa que ya no se parece en nada a lo anterior. Para mí es muy lúdico; de hecho, mi libro de poemas se llama ‘Ludopoesía’, que es jugar a hacer poemas.

–¿Qué artista ha sabido sacarle más magia a sus composiciones?
–Todos en general, cada uno en su estilo, han superado las expectativas que yo tenía. Nunca he dicho ‘qué horror’. También es cierto que son amigos, yo nunca compongo de encargo, sino para un amigo que sé cómo es, cómo piensa, qué le gusta o como canta. Ha sido un intercambio bastante fructífero.
–¿Qué es lo que más le ha gustado del documental ‘Un extraño en el paraíso’ sobre su trayectoria?
–La reacción del público, porque no me esperaba que iba a gustar tanto, ni que iba a ser tan impactante. Ten en cuenta que yo vivo conmigo, entonces las cosas que digo ya me las he oído muchas veces. A la gente ese Manolo Tena que va conmigo, no solo musicalmente, sino a nivel humano también.

-La parte en la que sale con sus padres me parece la más auténtica.
-Bueno, porque hay gente que no tiene el ego amortizado y necesita estar todo el día en el Olimpo. Y en el Olimpo hay mucho idiota, muchos dioses postizos y llega un momento en que te aburres y es mejor bajar a visitar a la gente de a pie. Yo aprendo mucho de la gente de a pie. Prefiero volver al origen y así nunca me pierdo: mi portero, la peluquera, el frutero…son la gente que te pone firme.

“NADIE SE OLVIDA DE LOS BEATLES, NI DE LOS ROLLING”

–Es muy frecuente escuchar a músicos españoles de los ochenta quejarse del olvido que sufrieron después. ¿Qué opina?
–Nadie se ha olvidado de los Beatles, ni de los Rolling, o sea que a lo mejor algo han hecho ellos mal. Ni nadie se ha olvidado de Antonio Vega, Enrique Urquijo o Antonio Flores. Leonard Cohen tiene un poema que dice: “el empresario dice que le he robado su dinero, pero a la gente le encantan las canciones que canto yo, que soy un ladrón de empresarios”. Pues lo mismo te digo, si no se acuerdan de ti, será que estabas de paso.

-Pero, por otro lado, hay algunos productores y programadores que están viendo un filón en aquella época de los años ochenta.
-Ten en cuenta que al manager de Picasso le importaba tres cojones la pintura, seguramente; de lo que él entendía era de negocios. Pues aquí pasa igual. Yo estoy hablando aquí de arte, de poesía, filosofía y todo lo que tú quieras, pero a la hora de la verdad, si mañana tengo que ir a Pola de Siero, tengo que pagar a los músicos, la furgoneta, gasolina, comer en el camino y todo lo demás. Esto es un negocio, aparte de que sea artístico.

–¿Qué la aportó la experiencia en el programa ‘A mi manera’?
–Sinceramente, los respetaba a todos ellos. A los músicos los conocía, pero me ha sorprendido su calidad humana. En este país se practica mucho la envidia, pero yo debo ser un poco extranjero: yo lo que practico es la admiración. Mira que hay pecados y todos producen placer, pero hay un montón de gente que, yo creo que equivocadamente, se ha acogido al pecado de la envidia. Y la envidia solo produce tiña.

-¿Por qué músicos siente mayor admiración? Supongo que por muchísimos, pero mencione alguno
-Yo soy muy iconoclasta para eso. Me gusta tanto Julián, de Siniestro Total, como Pancho Varona, como el guitarrista de Alarma!!!, como de repente me gusta Tomatito. Me gusta una antología de lo bueno. Si mañana sale alguien que hace ‘perrea, perrea’, pero lo hace bien y tiene unas letras curiosas, pues seguramente escucharé sus canciones.

-¿Algún descubrimiento reciente?
-Tengo ganas de escuchar a la hija pequeña de Enrique Morente (Soleá), que solo la he escuchado a trozos. Creo que ahí hay futuro, porque está haciendo un poco lo que hacía su padre: junta rock and roll, con hip hop, con flamenco, con canciones de denuncia de los sesenta o poesías de Goytisolo.

-¿Qué cree que queda de aquel joven Manolo Tena que hacía circo-rock con Cucharada?
-Pues si te fijas en el vídeo de ‘Opiniones de un payaso’, me busqué a los mismos, solamente que en vez de hacerlo en cada actuación, ahora ya solo lo hago en vídeo, que es más barato, puedo ponerlo cuando quieras y no tengo que volver a vestirme y viajar en una furgoneta, que era rosa con estrellitas verdes, no te lo pierdas.

-Acaba de comentarlo, ¿está escribiendo una novela?
-Estoy escribiendo una novela que es una rareza. Se titula ‘Nunca pasó nada’ y está escrita en presente, toda con be y es como la vida un esquizofrénico contada por él mismo, pero él no sabe quién es, entonces la cuenta en infinitos personajes, que es lo que es la esquizofrenia cuando yo la he vivido.

MANOLO TENA- ‘OPINIONES DE UN PAYASO’

 

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Manolo Tena: En cierto modo, el público que va a verte son como amigos que no sabías que tenías”

1 Comentario

  1. maquinaria deformacion ocasion 28/09/2017 at 17:25 - Reply

    Sorprendente post. Gracias por compartirlo…Espero màs…

    Saludos


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